Diagnóstico del Sustrato

Publicado en: | 7 junio, 2016

Las superficies se encuentran, de manera permanente, expuestas a los agentes corrosivos que se encuentran en el ambiente. El desgaste del sustrato es inevitable, sin embargo, diferentes factores determinarán la intensidad del deterioro que presentan.

steel pipes

 

Los metales se encuentran expuestos, de manera constante, a la acción de la atmósfera, la cual se compone, principalmente, de 79 partes de nitrógeno y 21 partes de oxígeno. El nitrógeno, al ser un gas poco activo, propicia que la actividad atmosférica dependa, casi en su totalidad, del oxígeno, que al estar en un estado molecular, su acción no es mucha. Esto, aunado a que los metales son muy estables, resulta en que sin la intervención de otro agente, la acción del oxígeno sobre los metales resulte débil.

Los agentes que colaboran con el oxígeno para el deterioro de los metales son principalmente: el calor que al sumarse con dicho elemento produce la oxidación; y la humedad que en conjunto con el oxígeno produce la corrosión. Esta última también puede ser producida por la acción de ácidos y álcalis. En la atmosfera siempre hay presencia de humedad por lo que los sustratos presentan mayor destrucción por corrosión que por oxidación.

La corrosión y oxidación también dependerá de la ubicación geográfica en la que se encuentre el material. En el aire del campo los óxidos o carbonatos son los elementos que abundan, mientras que en las ciudades o zonas industriales hay más presencia de ácido sulfúrico; y en lugares junto al mar se encontrará la presencia de algunas sales.

Diferentes factores influyen en el estado del sustrato, principalmente se debe tomar en cuenta la clase de material, conocer su composición química, constitución, estructura, los procesos de su elaboración, así como los tratamientos térmicos y mecánicos a los que ha sido sometido.

El sustrato, al momento de su elaboración, es tratado con diferentes técnicas que también influenciarán el estado en el que se encuentre, así como el tiempo en el que se presentarán signos de deterioro. Las estructuras de acero laminado, por ejemplo, son tratadas a temperaturas muy altas, cuando la pieza pasa por el último paso de laminación su temperatura es de 1000°C, a medida que se enfría existe una reacción por el oxígeno de la atmósfera y se producen las escamas de laminación. Esto se presenta como una capa de óxido de color azul-gris que cubre toda la superficie. En el proceso de corrosión esta capa se va despegando de manera progresiva y produce una variable en el estado de la superficie que, generalmente, es inadecuado para recubrir. La cantidad de oxidación, como se mencionó, depende de la longitud de tiempo, que el material ha estado expuesto a un ambiente húmedo o mojado.

El artículo completo sobre el Diagnóstico del sustrato lo puedes leer en la edición No. 12 de Ferrepro: Preparación de Superficies.

 

 

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